NBA

3 motivos por los que New York Knicls, Phoenix Suns, Cleveland Cavaliers, New Orleans Pelicans y Atlanta Hawks tienen otra cara

Con más de dos semanas transcurridas desde el inicio de la temporada 2020-2021 de la NBA, hay cinco franquicias que la están viviendo de forma distinta a la campaña que pasó y que tuvo a Los Angeles Lakers como campeón en uno de los años más extraños de la historia de la liga.

Atlanta Hawks, Cleveland Cavaliers, New York Knicks, New Orleans Pelicans y Phoenix Suns, de récord negativo en la temporada 2019-2020 y también en la anterior, ahora comenzaron con más victorias que derrotas y, en distintos contextos, viven un presente con motivos que los invitan a sonreír. Sin sobrereaccionar y cambiar sus objetivos por lo que sucedió en seis o siete partidos, pero si pensando que van por el camino correcto.

El récord de Atlanta, Cleveland y New Orleans es de 4-4, mientras que el de New York es de 5-3 y el de Phoenix es de 6-2. Por caso, los Suns están al frente en la Conferencia Oeste junto a Los Angeles Lakers, señalado como el máximo candidato al título en la previa, mientras que los Knicks son quintos en el Este con el mismo récord que Milwaukee Bucks, un contendiente muy serio y el equipo del ganador de los últimos dos premios al MVP, Giannis Antetokounmpo.

¿El proceso de reconstrucción que atraviesan ya llegó a otra fase? ¿O simplemente se trata de suerte con el calendario y resultados que no podrán sostener? ¿Qué cambiaron respecto a las campañas anteriores? Analicemos a cada uno con tres motivos de su evolución en lo que vamos de la 2020-2021.

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Atlanta Hawks

Atlanta, que había empezado 3-3 en la última campaña antes de perder 13 de sus siguientes 14 partidos, no está sorprendiendo de forma exagerada. Se esperaba que sean un equipo competitivo con las incorporaciones que realizaron, como Bogdan Bogdanovic, Danilo Gallinari, Rajon Rondo y Clint Capela. Y su 4-4 tuvo triunfos "´faciles" ante Chicago, Memphis y Detroit. Pero si dieron un pequeño golpe ganándole al Brooklyn Nets de Kevin Durant y Kyrie Irving como visitante, además de perder un duelo apretado con ellos unos días antes. Sus otra caída fueron contra Cleveland, New York y Charlotte en los últimos tres encuentros. ¿Se derrumban? Han estado enfrentando estos partidos con falta de personal.

El poder de fuego ofensivo:

Los Hawks poseen el octavo mejor rating ofensivo de la NBA según Stats/NBA.com con 112,7 puntos cada 100 posesiones. Algo relativamente esperable en un equipo armado para cosechar muchos puntos, de ritmo vertiginoso y repleto de tiradores y con buenos playmakers. Promedian 115,3 puntos por partido, antes del partido contra Charlotte estaban sextos en efectividad de tiro de tres puntos con un 39,1% de acierto y también consiguen ir con facilidad a la línea de tiros libres, sumando 22 puntos por partido desde allí cuando la media es de 17,4 tiros libres convertidos. Son de lo mejor de la liga ejecutando el pick and roll: solamente un equipo (Utah Jazz) lo utiliza más y ninguno consigue más puntos por esa vía (28,4 por encuentro) que ellos.

Trae Young en nivel de MVP:

En esa máquina ofensiva que montó Lloyd Pierce, Trae Young es el conductor y uno de los pocos jugadores de la liga que podría llevarla. El base de 22 años está promediando 25,9 puntos, 8,4 asistencias y 4,3 rebotes por partido convirtiendo el 43% de sus tiros de campo, y aunque está intentando muchos menos triples que en la 2019-2020 (5,6 por partido), consigue tiros libres con una facilidad asombrosa: intentó 88 en ocho partidos, anotando 77 de ellos. Está siendo el rey del pick and roll, con 16,4 puntos así por partido (antes del partido contra Charlotte).

La profundidad del plantel:

Además de Young, hay que destacar a la profundidad de todo el equipo de Atlanta. Actualmente tienen a siete jugadores con un promedio superior a los 10 puntos por partido, estando dentro de ese grupo los cinco titulares además de Bogdan Bogdanovic y Kevin Huerter, líderes del banco de suplentes. Nueve hombres tienen una media de un triple convertido por encuentro, con Bogdanovic, Huerter, Young y De'Andre Hunter siendo amenazas especiales en ese apartado. Además, Rajon Rondo y Danilo Gallinari hasta ahora jugaron solamente dos partidos por lesión y el rookie Onyeka Okongwu (pick 6 del Draft 2020) ni siquiera pudo debutar aún, pero hasta en un jugador de contrato dual como Nathan Knight encontraron respuestas.

Cleveland Cavaliers

Ni siquiera en el último año con LeBron James los Cavaliers habían comenzado 4-2: entonces fue 3-3 en la 2017-2018. Luego tardaron 18 y 9 partidos para conseguir su cuarta victoria, la que ahora llegó al sexto encuentro comenzando la temporada con el entrenador que había tomado el cargo al final de la 2019-2020, J.B. Bickerstaff. Charlotte, Detroit, Philadelphia (sin Joel Embiid) y Atlanta fueron sus víctimas y perdieron contra New York, Indiana y Orlando (dos veces con el Magic en los últimos dos encuentros para caer a 4-4).

Sexton y Garland, una dupla para mover el ataque:

Collin Sexton, pick 8 del Draft 2018 y de 22 años, y Darius Garland, pick 5 del Draft 2019 y de 20 años, son las dos grandes apuestas jóvenes de los Cavs post LeBron James. El problema el año pasado fue que no lucieron nada bien como dupla, con altibajos individuales y sin que terminen de entenderse sus roles compartiendo la cancha. Ahora la historia parece haber cambiado. Con Garland más definido como armador y tirador de tres puntos y Sexton como anotador, tomando más lanzamientos y atacando el aro, están funcionando mejor. Sexton promedia 25,1 puntos y 3,5 asistencias por partido con 53,1% en tiros de campo y Garland tiene una media de 17,2 puntos y 6,3 asistencias con 46,9% en triples.

Evolución defensiva:

El principal crecimiento estadístico de Cleveland hasta ahora está en la defensa. Es que los Cavaliers son dueños del ¡tercer! mejor rating defensivo de la liga cuando la temporada pasada fueron la peor defensa. De encajar 114,8 puntos cada 100 posesiones a recibir 103,7 hay un cambio grande, más allá de que la muestra sea solamente de siete partidos contra 65. Con Andre Drummond y JaVale McGee oficiando como protectores interiores además de la importancia que por ejemplo tuvo el rookie Isaac Okoro en los tres partidos que jugó (victorias sobre Charlotte y Detroit y derrota con Orlando), Cleveland creció en su funcionamiento, es el equipo que más pérdidas le genera a los rivales (20,1 por partido) y está entre los cinco que menos acierto permite en el tiro de dos puntos. ¿Esfuerzo? Son el equipo con más deflecciones por partido y uno de los que más balones sueltos recupera. Habrá que verlos frente a equipos con más poder ofensivo para poder terminar de evaluarlos.

Efectivos en el clutch:

Si el récord de los Cavs es de 4-4 es también porque han respondido en momentos claves de los partidos. Contra Detroit remontaron una desventaja de 8 puntos a 3:31 del final para terminar ganando en doble tiempo suplementario y ante Atlanta Hawks consigueron la victoria a pesar de tener una desventaja de 12 puntos promediando el tercer cuarto y de comenzar cuatro unidades por detrás en el último período. Su defensa ha podido afirmarse como un pilar en esos momentos importantes, mientras que Collin Sexton conseguía los puntos en ataque.

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New York Knicks

Año nuevo y vida nueva para New York Knicks, con nuevos directivos y un nuevo entrenador respecto a como comenzaron la temporada 2019-2020, una en la que tenían récord de 4-20 tras los primeros 24 encuentros y ya habían despedido al coach entonces al mando, David Fizdale. Ahora con Tom Thibodeau empieza a verse una identidad en New York, más que nada defensiva, y con orden el equipo es otra cosa por más que la mayoría de los nombres sean los mismos. Poseen un récord de 5-3 luego de haber superado a Milwaukee, Cleveland, Indiana, Atlanta y Utah y perder con Indiana, Philadelphia y Toronto.

Randle:

Julius Randle se había puesto como objetivo ser All-Star en la temporada 2019-2020, cuando llegó a New York Knicks. La verdad es que al final no estuvo ni cerca de estar en consideración para ese grupo de élite. Pero ahora en la 2020-2021 todo cambiará si el ex Los Angeles Lakers mantiene este nivel superlativo. Randle promedia 23,1 puntos, 12 rebotes y 7,4 asistencias por partido, números con los que solo Wilt Chamberlain y Oscar Robertson han podido concluir una temporada. La producción de Julius debería caer, pero no su protagonismo en estos Knicks en los que hace de todo en el ataque.

Defensa:

Ver a los Knicks en las mejores posiciones de estadísticas avanzadas no es algo que haya sido común en todos estos años en los que los analytics han ido desarrollándose, Sin embargo ahí están, séptimos en el ranking de rating defensivo con unos 105,7 puntos cada 100 posesiones siendo la cuarta mejor defensa del Este. Y con doble mérito, tratándose de un equipo con poca experiencia más allá de que tiene mucha juventud como para ser exigida al modo Thibodeau, sin muchos descansos. A sus rivales los están dejando en un 43,4% en tiros de campo y en un 29,8% en triples que si parece ser insostenible por algunos tiros abiertos fallados, pero que es un indicio de como se va armando la estructura defensiva además de una entrega distinta por parte de los jugadores.

Jóvenes:

Más allá de lo de Randle y de las contribuciones de veteranos como Austin Rivers, Reggie Bullock y Nerlens Noel, el papel principal en estos Knicks pasa por los jóvenes, los que marcan de verdad el futuro de la franquicia. RJ Barrett con sus 17,1 puntos y 3,4 asistencias por partido, luciéndose cada vez mejor como armador. Mitchell Robinson respaldado como titular dando 8,6 puntos, 8,4 rebotes, 1,6 robos y 1,9 tapones en casi 30 minutos por partido. Un Kevin Knox evolucionado, más competente en defensa. La irrupción de Immanuel Quickley, el base novato que le anotó 16 puntos a Atlanta. Y eso que hasta ahora Obi Toppin apenas ha jugado 24 minutos en un partido.

New Orleans Pelicans

El comienzo de la temporada pasada había sido desastroso por parte de New Orleans Pelicans y fue algo que los terminó privando de jugar en los Playoffs. Perdieron los primeros cuatro partidos y tardaron 11 encuentros en llegar a la cuarta victoria, para luego tener un récord de 6-22. Hoy la situación es muy distinta: perdieron en Navidad ante Miami Heat luciendo mal y también por paliza contra Phoenix Suns, pero le ganaron dos partidos a Toronto Raptors, vencieron a San Antonio Spurs y se impusieron sobre Oklahoma City Thunder. Es cierto, todos equipos de récord negativo por el momento, pero son encuentros que deben ganar para no dejar pasar el tren de la postemporada luego.

La influencia de Steven Adams:

New Orleans es otro equipo que ha visto su principal crecimiento en la defensa. Además de la disciplina y el sistema que pueda imponer el nuevo entrenador Stan Van Gundy, pasa por lo que les aporta la llegada del neocelandés Steven Adams. Un pivot a la vieja escuela, una presencia física imponente en la pintura que dificulta la tarea de los rivales para llegar al aro y principalmente hace de los Pelicans un equipo fuertísimo en los rebotes. Hoy por hoy son el equipo que menos rebotes ofensivos permite por partido (6,6), tomando el 80,3% de los rebotes defensivos en su tablero. Adams, Williamson y Josh Hart promedian más de 8 rebotes por partido. El rating defensivo de Pelicans es de 104,9 puntos (quinto mejor de la NBA) y con el pivot en cancha mejora a 102 en los 245 minutos que lleva disputados.

Impacto en el clutch:

Tanto ante San Antonio como ante Toronto, New Orleans pudo decir que tuvo momentos ganadores del partido. Frente a los Spurs fue con Williamson e Ingram anotando 14 de los 19 tantos del equipo en el último cuarto y con un tapón de Eric Bledsoe a DeMar de Rozan cuando el del equipo de Gregg Popovich podría haber empatado el partido en la última posesión. En la segunda victoria sobre los Raptors, Ingram tiró 7-8 en tiros libres en los tres minutos y medio finales para dar vuelta el partido desde la línea, mientras que Bledsoe convirtió un triple clave en el minuto final para sacar una ventaja de tres puntos.

También hay que contar las malas, como los partidos que se les escaparon frente a Indiana Pacers en la prórroga (teniendo ventaja de seis puntos a 20 segundos del final en el último cuarto) y ante Oklahoma City Thunder, ganando por 106-103 a 1:35 del final.

Una nueva rotación establecida:

Una diferencia clara de estos Pelicans de Van Gundy a los de la campaña pasada es que por ahora las lesiones no han molestado al equipo y por lo tanto la rotación está bien clara y sin huecos dentro de lo que hay disponible. Zion Williamson no tiene límite de minutos encima y disputa una media de 31,6 por encuentro, mientras que los otros cuatro titulares (Adams, Ingram, Lonzo Ball y Bledsoe) juegan también unos 30 minutos. Hart y JJ Redick son las otras fijas desde el banco y Nicoló Melli junto a los jóvenes Nickeil-Alexander Walker y Jaxson Hayes otorgan algunos minutos de descanso. No hay abundancia en NOLA, pero por ahora no ha sido muy necesaria.

Phoenix Suns

Si contamos los ocho seeding games disputados en Disney, Phoenix Suns ganó 14 de sus últimos 16 encuentros. Apenas Sacramento Kings y LA Clippers, ambos en finales cerrados, pudieron con ellos. En realidad el 5-2 de los Suns es el mismo récord con el que comenzaron en la 2019-2020, pero lo de aquella temporada no lucía del todo bien con sobre producciones de algunos jugadores como Aron Baynes y rápidamente quedó en 11-20, mientras que este comienzo parece absolutamente sustentable. Vencieron a Dallas, Sacramento, New Orleans, Utah, Toronto y Denver.

Más crecimiento defensivo:

El patrón de la evolución defensiva como camino a la mejora de los equipos sigue con Phoenix Suns. Los de Monty Williams están junto a Cleveland y New Orleans en el top 5 de equipos según el rating defensivo: el suyo es de 105,3 y es top 3 del Oeste junto a Los Angeles Lakers y New Orleans Pelicans. El resto de los equipos del Oeste tienen todos un rating defensivo peor a los 106 puntos cada 100 posesiones. Con DeAndre Ayton y Mikal Bridges luciéndose en ese aspecto, Phoenix es un equipo duro, al que solamente LA Clippers y Toronto Raptors le pudieron anotar más de 106 puntos. Imponen su ritmo de juego, asfixian con la presión por momentos y protegen muy bien los rebotes.

Chris Paul, pura jerarquía:

En muy pocos partidos, la jerarquía que posee Chris Paul ya se notó en los Suns. El base de 36 años no está teniendo estadísticas muy espectaculares (13,3 puntos, 8,3 asistencias y 4,6 rebotes con 40,7% en tiros de campo), pero genera juego para todos los demás y parece que nunca dejará de ser un matador en el clutch: Dallas y Denver pueden dar fe de ello. Sin CP3, probablemente Phoenix tendría al menos un triunfo menos en su haber.

Un núcleo sólido:

Nombré a Chris Paul, DeAndre Ayton y Mikal Bridges y ni siquiera tuve la necesidad de pasar por Devin Booker y sus 21,5 puntos y 4,6 asistencias por partido para explicar a este Phoenix. O a los 13,1 puntos con 42% en triples que da Cam Johnson desde el banco, al aporte del otro fichaje importante, Jae Crowder, o al buen rendimiento que ha tenido Cameron Payne en un rol menor dándole unos 18 minutos de descanso a Chris Paul. Hasta Langston Galloway ha tenido su impacto en algunas victorias con el tiro de tres puntos. Phoenix hoy parece un equipo en el que cada pieza encaja y tiene su recambio: su única necesidad seria es un recambio rendidor en el puesto de pivot de perfil similar a Ayton.

Las opiniones aquí expresadas no reflejan necesariamente aquellas de la NBA o sus organizaciones.

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