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NBA Finals 2020

Finales NBA 2020: La redención de Rajon Rondo y el regreso a la gloria del 2008

12 años después de conseguir su primer (y hasta hoy único) título NBA, Rajon Rondo le ha sumado el segundo anillo a su mano, con la consagración de los Lakers ante Miami por 4-2, cerrando la serie con un Game 6 a toda orquesta: 19 puntos con un excelente 8-11 de cancha.

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Los números de Rondo en los Playoffs pueden no ser espectaculares: 8,9 puntos, 6,6 asistencias y 4,3 rebotes. Pero lo cierto es que si hablamos de importancia y sobre todo regularidad, el base ha jugado un papel central en la obteción del anillo por los de Frank Vogel. Y si bien los angelinos no tienen esa tercera figura tradicional detrás de sus súperestrellas, si hubiera que determinar al tercer hombre más decisivo en su camino al campeonato, seguramente Rondo sería el elegido.

Si alguien dudaba sobre la existencia de Playoffs Rondo, este 2020 se ha encargado de disipar cualquier cuestionamiento. Es innegable que el oriundo de Louisville elevó su juego considerablemente en la postemporada y así lo reflejan sus minutos en cancha: promedió 5 minutos más en Playoffs que en la Fase Regular, además de mejorar considerablemente sus porcentajes de tiro: pasó de un 32,8% de tres a un excelente 40%.

Incluso en defensa fue más activo, promediando más de 6 rebotes y 2 robos por cada 36 minutos en el campo, además de liderar a su equipo en desvíos.

Rondo fue todo lo que un equipo podría esperar de un base suplente. No en el sentido de traer ofensiva instantánea a la Lou Williams o Jamal Crawford, pero sí siendo capaz de darle descanso a las estrellas sin que el equipo lo sienta, ofreciendo cambios de ritmo, conducción, creando pérdidas en el rival y sobre todo, haciendo jugadas grandes en los momentos calientes, sea una daga con un tiro externo o un rebote ofensivo decisivo. No es casualidad que haya tenido, por lejos, el mejor Net Rating de su equipo en estas Finales ante Miami. Cada vez que pisó la cancha, hizo mejor a los Lakers.

A sus 34 años, Rondo ha logrado recuperar la importancia que tuvo en un equipo campeón como jugador de segundo año, con los recordados Celtics del 2008, quienes justamente vencieron a los Lakers en las Finales. De hecho, sus números en ambas postemporadas son curiosamente similares, a pesar de los 12 años de distancia.

Playoffs Equipo Pts. Asi. Reb. Rec. TC%
2008 Boston Celtics 10,2 6,6 4,1 1,7 40,7%
2020 Los Angeles Lakers 8,9 6,6 4,3 1,4 45,5%

La diferencia principal, además de su progreso como triplero, es lo que se esperaba de él en cuanto a toma de riesgos y protagonismo. Como joven en unos Celtics con Paul Pierce, Kevin Garnett y Ray Allen, lo principal para Rondo era conducir al equipo sin cometer errores, defendiendo duro y sin desentonar en ataque. Volar bajito.

Su función en los Lakers en cambio, estaba mucho más ligada al del revulsivo: Vogel necesitaba que sus minutos se notaran cada vez que pisaba el campo, que arriesgara en defensa y que aprovechara los espacios que la defensa le daba en ofensiva. Si había algo que Los Angeles no quería en cada ingreso del base, era que pasara desapercibido. Y rara vez sucedió.

Su carrera, sumada a la estructura de la NBA actual, ha dejado algo muy en claro: cuando no se siente protagonista y con la luz verde para ser agresivo y tomar decisiones, su impacto positivo baja de manera exponencial y hasta se puede transformar en un peso para sus conjuntos. Un Rondo estacionado sin el balón o sin la libertad para improvisar dentro de un esquema ofensivo, aún si eso muchas veces lo lleva a cometer errores, es un Rondo de muy poco valor.

Sin embargo, en unos Lakers necesitados de encontrar ese tercer jugador protagonista y con el handicap para equivocarse que le ofrece jugar con cracks como LeBron y Davis a su lado, Rondo pudo reencontrarse con su mejor básquet. O al menos, con una versión más parecida a él de lo que había mostrado en años anteriores. Vogel le dio rienda suelta, básicamente porque como equipo estaban obligados a hacerlo, para evitar una dependencia absoluta sobre sus dos figuras. Y luego de tres series (no jugó en la primera ante Portland por lesión), está claro que los resultados de esa estrategia no pudieron ser más positivos.

La carrera de Rondo como un nombre importante en los escalafones de la NBA parecía terminada desde su salida de Boston en diciembre del 2014. Desde allí pasó media campaña en Dallas con choques con Rick Carlisle, una temporada en Sacramento donde discutió con George Karl, un año en Chicago donde llegó a hacer público su descontento con los líderes del plantel, una campaña en New Orleans de cierta recuperación de nivel y finalmente, la frustrante 2018-2019 con los Lakers, quedándose afuera de la postemporada y protagonizando un escándalo con Chris Paul que lo llevó a tres partidos de suspensión. Digamos que sus acciones comenzando la 2019-2020 no estaban al alza. Más bien todo lo contrario.

Pero por enormes méritos propios y ese contexto favorable del que ya hablamos, en la 2019-2020 Rajon Rondo ha cambiado por completo la narrativa que lo venía acompañando en el último lustro. Y si bien es imposible saber qué deparará su futuro, al menos se ha encargado de agregar un capítulo positivo más a una carrera que algún día quizá sea enmarcada dentro del Salón de la Fama.

La Ballena Lovellette

Con el título conseguido esta noche, Rajon Rondo se transformó en el segundo jugador de la historia en conseguir campeonatos con Lakers y Celtics. El único que hasta hoy lo había conseguido había sido Clyde Lovellette, con el detalle que en su caso lo hizo cuando la franquicia hoy angelina se encontraba en Minneapolis.

Lovellette, apodado la Ballena o el Monstruo por su enorme tamaño para la época (2,06 metros y 111 kilogramos) fue uno de los mejores pivotes que tuvo la década del '50. El oriundo de Indiana pasó cuatro temporadas con los Lakers, una con los Royals, cuatro con los Hawks y dos con los Celtics, retirándose con promedios de 17 puntos y 9,5 rebotes. Participó de cuatro All-Star Games y fue elegido al Quinteto All-NBA en la 1955-1956. En 1988 fue inducido al Salón de la Fama.

Como Rondo, Lovellette ganó un título como novato en la 1953-1954 con los Minneapolis Lakers de George Mikan, promediando 10,5 puntos y 9,7 rebotes. Y como Rondo, sus siguientes anillos llegarían en el final de su carrera. En su caso, de manera literal: se consagró con Boston en 1963 y 1964, siendo sus últimas dos campañas como profesional. ¿Repetirá Rajon en la 2020-2021?

Las opiniones aquí expresadas no reflejan necesariamente aquellas de la NBA o sus organizaciones.

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