);
Houston Rockets

Houston Rockets, un paraíso para jugadores "pequeños": ¿Cómo han funcionado sin Clint Capela?

La duda es inherente a la condición humana. La persistencia de la incertidumbre nos puede atravesar en cualquier momento, pues las certezas, tangibles o no, se desvanecen como el vaho de un cristal. La búsqueda de una verdad que perdure, que sea inalterable al tiempo y el contexto y que, en definitiva, dote de sentido a las cosas que nos rodean no es otra cosa que el motor de la historia. Una duda constante en donde los preceptos conocidos varían según el prisma y que en el baloncesto nunca se puede eliminar. Quizás no sea del todo visible, pero permanece latente, en las victorias y, especialmente, en las derrotas, donde los fantasmas de la inseguridad acechan a todos sus protagonistas.

Teoría y praxis son dos conceptos contingentes que no siempre van de la mano, independientemente de la disciplina, pero que en nuestro deporte y, en especial, en la NBA suelen chocar frontalmente como una lucha constante entre idealismo y realidad. Para el General Manager de Houston Rockets desde 2007, combinar ambas vías ha sido la clave de su éxito con el cuál consiguió cambiar radicalmente el enfoque y desarrollo de la franquicia de Texas hasta abanderar una verdadera revolución en el juego en sí y su aproximación a él.

MÁS | El mercado de traspasos: minuto a minuto

Daryl Morey ha sido siempre un hombre de ciencia, por tanto, un hombre ligado a la duda y al anti-esencialismo. Licenciado en ciencias de la computación por la Northwestern University, Morey desde bien pronto se especializaría en estadística, con sus diferentes ramificaciones e integrando el uso de las nuevas tecnologías surgidas al calor de la expansión los ordenadores a finales del siglo XX. De ese modo, el ascenso de su carrera profesional le llevaría a formar parte de STATS, una de las empresas pioneras en la conjunción de estadística y sistemas de computacionales, hasta desembarcar en la NBA a través de los Boston Celtics, desde donde se labró una reputación que le condujo en 2007 a ejercer como general manager de Houston Rockets, cargo que desde entonces ostenta.

Houston Rockets ha experimentado en un lapso de trece años diferentes fases en su proyecto y su aproximación al juego en pista, todo ello sostenido por una creencia aférrima a la estadística avanzada, de la cual al propio Morey podría considerársele padre fundador en la NBA. Desde un primer momento en el que trató de buscar en el Draft una perla escondida a través de los números que dio como resultado a jugadores como Aaron Brooks, Sergi Llull, Patrick Patterson o Jermaine Taylor, hasta el momento de la adquisición de James Harden como jugador franquicia, sin olvidar la tercera fase de polarización del juego de espacios con Mike D'Antoni en 2017.

MÁS | Capela traspasado a Hawks, Covington a Rockets

Morey ha conseguido colocar a los Rockets en una posición en la que desde la época de Olajuwon la franquicia de Texas no había conocido, con una presencia en los Playoffs ininterrumpida desde 2013 y cayendo contra Golden State Warriors en dos de las últimas tres post-temporadas.

Así, con un modelo propio que ha sentado precedente y que ha permitido un cambio de ciclo en la NBA en los últimos 10 años, los Houston Rockets de Morey caminan rumbo hacia la cuarta fase de su proyecto representado por la polarización extrema de las zonas de acción (triples, pintura y tiros libres), el cómo llegar a estar en condiciones de anotar (aclarados obscenos) y, lo último y más revolucionario, la renuncia al jugador de 6,8 pies, en otras palabras: al pívot.

El caso Clint Capela

El 27 de julio de 2018 los Houston Rockets alcanzaban un acuerdo con el jugador de origen suizo Clint Capela por 5 temporadas a cambio de 90 millones de dólares. Una devolución de confianza de la gerencia texana en un jugador que hasta ese momento había resultado clave en el sistema de Mike D'Antoni gracias al uso y aplicación del juego de pick&roll que Capela podía ofrecer en cancha, así como el éxito conseguido frente al campeón de los dos años precedentes: Golden State Warriors.

Un activo insustituible del proyecto de Morey que entendía a los jugadores interiores como facilitadores y ejecutores ofensivos, mientras que en su papel intimidatorio en defensa residía la clave para despertar todo el potencial de una plantilla configurada para superar los 20 triples noche tras noche.

MÁS | Tres posibles destinos para Clint Capela

Casi dos años después, el valor al interno de la franquicia del jugador nacido en Ginebra parece haberse desvanecido. El domingo 3 de febrero, Adrian Wojnarowski de ESPN informaba que el pívot había despertado un gran interés en algunos equipos de la Conferencia Este y que los Rockets estaban explorando la posibilidad de realizar alguna operación con Capela. Todo ello con el objetivo de conseguir un alero de garantías y un interior complementario para suplir la potencial baja del suizo.

Una situación extraña, pues los números de Capela siguen siendo positivos, tanto en lo individual como en lo colectivo.

  • Individual: 13,9 puntos, 13,8 rebotes, 1,8 tapones y 62,9% de acierto en tiros de campo
  • Colectivo: 110,0 offensive rating, 107,4 defensive rating y 26,5% de Defensive Rebound Percentage

Días después, Adrian Wojnarowski y Shams Charania adelantaron que Clint Capela pondría rumbo a Atlanta Hawks en un traspaso que acabará con el ansiado Robert Covington en Houston además de Jordan Bell. Un movimiento con el que los de Mike D'Antoni confirmaron la tendencia hacia el small-ball mientras siguen en busca de un interior que pueda ser útil de cara a los Playoffs.

Sin embargo, esta decisión está potenciada por una propuesta de juego diferente, la cual se lleva intuyendo desde la temporada pasada y que supone la desaparición total del jugador carente de tiro exterior así como la liberalización total de las zonas intermedias y de pintura. De esta forma, Houston pretende expandir el rango de juego ofensivo hasta los límites propios del campo, materializando la teoría primigenia que desarrolló Morey a partir del simple razonamiento que 3 puntos son más que 2.

La alineación más pequeña en casi 60 años

Una serie de problemas físicos experimentados por Clint Capela en el talón de su pie derecho le han hecho perderse los dos últimos encuentros. Como consecuencia de ello, Mike D'Antoni no ha hecho uso de la cadena de sucesión entre los interiores como habría sido lógico, intercambiando la pieza de Capela por la de Tyson Chandler o Isaiah Hartenstein, sino que ha sorprendido alineando a cinco jugadores exteriores de manera constante y simultánea. Un hecho que ha tenido un efecto inmediato y positivo, justificando completamente la decisión al conseguir dos victorias frente a Pelicans y Mavericks, dos conjuntos al alza en las últimas semanas.

Así, la formación más usada en estos dos últimos encuentros por los Rockets ha estado compuesta por Harden, Westbrook, Tucker, Gordon y House, una alineación en la que el jugador más alto apenas roza los 2 metros (Danuel House). Un hecho histórico, pues desde el año 1963 ningún equipo en la NBA había disputado un partido sin que tomase parte ningún jugador por encima de los 6-6 pies (2,00 metros) cuando los New York Knicks lo hicieron en su partido frente a Chicago Zephyrs.

Los bautizados como "mini Rockets" han encontrado la manera de conseguir vencer a sus oponentes sin dar entrada a ningún interior con la intención de expandir al máximo el campo para que Harden y Westbrook aprovechen su ventaja en el uno contra uno mientras un elenco de tiradores exteriores especializados les cubren las espaldas.

Esta decisión tiene como consecuencia un problema fundamental: el aumento del rebote ofensivo rival. En los dos últimos partidos los Rockets han permitido a sus oponentes capturar una media de 15 rebotes ofensivos, 5 más de promedio que en todo el mes de diciembre y noviembre. A cambio, una alineación tan móvil y con tantas posibilidades ha hecho de los Rockets una defensa más inteligente y peligrosa, siendo el equipo que más pérdidas ha provocado en sus rivales (20), cuatro más de media que en los dos meses precedentes.

Por otro lado, jugar con un quinteto obscenamente exterior incrementa como es lógico los espacios por detrás del triple, algo que se evidencia por el incremento del uso del tiro de tres, pasando de 43 intentos a 48 triples por partido en sus dos últimas apariciones.

La cuarta fase del Moreyball está en marcha y el trade deadline aparece como su momento fundacional, en el que pueden iniciar los preparativos hacia la vorágina espacial que en el remoto 2007 un informático de Wisconsin planeó a través de su interpretación de la aritmética aplicada al baloncesto.

Una propuesta, ¿viable?

En una liga en la que cada vez se juega más rápido, se exprime mucho más los límites del campo y donde el juego sobre bote está alcanzando de nuevo picos de uso, Houston Rockets aparece de nuevo como una vía alternativa a la corriente de la NBA.

Desde un punto de vista defensivo los Mini Rockets plantean varias propuestas interesantes y que, llegado al momento, pueden tener un impacto considerable. En el lapso de dos partidos sin interiores, sus robos y las pérdidas generadas en sus rivales ha aumentado por la movilidad de sus piezas defensivas, esto era de esperar, pero la clave de su importancia reside en cómo, renunciando al rebote ofensivo propio, se han convertido en un conjunto implacable en balance.

La transición defensiva que realizan los de D'Antoni es inmejorable, de libro: colapsan la pintura, frenan el avance del hombre balón y tapan cualquier posible línea de pase hacia posiciones exteriores. Una mejora sustancial partiendo de la base que los de Texas siguen siendo ahora mismo el peor equipo en balance defensivo de toda la NBA con un promedio de 24,7 puntos en transición rival por encuentro.

Por otro lado, Houston sin Capela puede volver a sus orígenes en la defensa del bloqueo directo, esto es, el cambio indiscriminado. Tras la marcha de Jeff Bzdelik, teórico y arquitecto de los mejores Rockets en este apartado del último lustro, el equipo había experimentado una creciente caída en la protección del aro, perdiendo la identidad que le había caracterizado en favor de un scouting preciso del rival enfrente. Esto significaba una piel mutable noche tras noche, algo que suele conducir inevitablemente a un colapso defensivo ante la sobreinformación.

Evolución del uso del Pick&Roll en la era D'Antoni

Año Pick & Roll (manejador) Ránking liga Pick & Roll (continuación)

Ránking liga

2017 18,2% 10º 7,6%
2018 17,6% 13º 8,3
2019 14,7% 24º 6,3% 12º
2020 10,9% 30º 4,6% 30º

Mientras, en ataque, lo único que cambia es el enfoque, aceptando una realidad evidente para todos los aficionados y expertos. Esto supone el abandono casi total del bloqueo directo como fase última de finalización y centrando todo en el aclarado (isolation), situación que explotan como ningún otro equipo en la NBA (19%, 1º).

Houston Rockets está rompiendo una barrera prácticamente inexplorada en la historia del baloncesto NBA. La asociación de dos o tres jugadores en la mayoría de las acciones ofensivas ha sido y es una norma no escrita para todos los jugadores, el altruismo en favor del bien colectivo que supone la integración de todas las piezas de ajedrez en el tablero. Con una alineación tan móvil las funciones son mucho más claras y predecibles que con un interior sobre la cancha, distinguiendo entre productores y ejecutores en una sinergia de interpretación de la defensa que va mucho más allá de lo simple y aburrido que pueda parecer un aclarado.

Remar contracorriente no es fácil, a veces ni recomendable, pero Daryl Morey siempre ha tratado de crear y liderar la tercera vía, una manera de desligarse de las tendencias y romper con aquello que se considera normativo. Si la NBA cada vez invita más a crear a partir del bloqueo directo en llegada así como recurso de salvación a ataques que están a punto de morir consumidos por el reloj de posesión al sureste de Texas las cosas funcionan al revés y han iniciado un camino cuyo final solo tiene dos posibilidades: anillo o fracaso.

Las opiniones aquí expresadas no representan necesariamente a la NBA o sus organizaciones.

Sigue la NBA en directo por NBA League Pass, haz click aquí

Más en NBA.com

Coby White
Los datos de la histórica racha de Coby White
Leandro Fernández
malik monk
Monk, suspendido por tiempo indefinido
Juan Estevez
DeMar DeRozan
5 conclusiones de la situación de Spurs
Juan Estevez
Alex Caruso
Otro "Carushow" que despierta el banquillo de Lakers
Leandro Fernández
Mitchell
Una montaña rusa llamada Utah Jazz
Juan Estevez
clarke-nbae-gettyimages-
Clarke, baja en Memphis: ¿mantendrá el octavo lugar?
Juan Estevez
Más noticias