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LaMarcus Aldridge, fuera de la reanudación de la temporada en Orlando: ¿qué supone para San Antonio Spurs?

Mantenerse en Playoffs por 23º temporada consecutiva toma tintes incluso más negros para San Antonio Spurs. Los últimos años de dudas desde el traspaso de Kawhi Leonard suponen más dudas acerca del rumbo del proyecto actual, que se encuentra desde hace tiempo descabezado.

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Sigue Gregg Popovich en el banquillo y cuentan con una buena nómina de jugadores. Sin embargo, esos 4 partidos de distancia respecto a Memphis Grizzlies y la intervención en el hombro derecho de LaMarcus Aldridge, que le dejan fuera del regreso del torneo de Orlando, aumentan unas opciones ya muy considerables de quedarse sin postemporada por primera vez desde 1997.

Ese año sin David Robinson y centrándose en construir para la 97-98 directamente permitió a la franquicia hacerse con Tim Duncan en el Draft. Aquí los Spurs no podrán repetir la estrategia. De haber llegado antes la lesión de Aldridge sí podrían haber reconducido hacia la definitiva reconstrucción, aunque esas líneas estén lejos de la mentalidad de Popovich y RC Buford.

¿Qué supone la baja de Aldridge para los Spurs?

Aldridge pasó por el quirófano a finales de abril para operarse de una lesión en el hombro derecho, tal y como informa la franquicia. De esta manera, los Spurs pierden a su segundo mejor anotador en promedio, fuerza anotadora diferente al resto del equipo y, también, uno de los tiradores de tres más fiables.

Cerca de los 35 años que cumple el próximo 19 de julio, Aldridge ya no es la figura de anotación de élite al poste y media distancia que fue durante tanto tiempo. Promedió 22,2 puntos y 9,5 rebotes entre 2010 y 2015, pero el rendimiento no es el mismo en 2020. El tiempo pasa por todos y, si bien LaMarcus lleva bien los 34, pierde relevancia y ha comenzado su paso de estrella a jugador más complementario, todavía importante, por supuesto.

Ciertos problemas de movilidad le empujan a problemas defensivos. Los Spurs están lejos de ser esa potencia tan bien construida e intensa de hace unas temporadas. La baja de Kawhi es enorme en ese sentido y faltan perfiles atléticos y frescos. La rotación ha envejecido y perdido prestaciones, tanto de fluidez y brillantez en ataque, como de cierre de aro y estructura defensiva.

Aldridge continúa siendo importante por ser el único contrapunto interior de calidad en una plantilla plagada por perfiles perimetrales. DeRozan, Patty Mills, Bryn Forbes, Dejounte Murray, Derrick White o Rudy Gay. Todo exteriores, de balón en las manos o tiro exterior. Así, LaMarcus sirve de equilibrio en el juego, de referencia por delante de Jakob Poeltl y Trey Lyles, figuras complementarias.

Los 18,9 puntos en 33,1 minutos y un 49% en tiro representan una disminución de prestaciones respecto a otros años. Es cierto que tira de tres y con buen acierto (39%, 3 intentos), además de haber cedido en número de lanzamientos por partido. Aldridge continúa siendo una figura destacada en anotación, con problemas cada vez más destacados en defensa y siempre con ciertas ventajas en ataque.

¿Cómo sustituyen los Spurs a LaMarcus?

La solución simple y más obvia es dando entrada a Poeltl en el quinteto titular. El pívot austríaco está en su segunda temporada con los Spurs y no termina de coger el ritmo. Los continuos cambios de rotación, la plantilla larga y sus problemas de lesiones evitan que el joven de 24 años se establezca. Pieza interesante por su capacidad reboteadora (17,5% en SAS), inteligencia en el juego y trabajo defensivo. Muy de intangibles.

Cambiar a Poeltl por Aldridge y unirle a Lyles formaría una pareja interior pobre en recursos ofensivos, sin un poderío dominante en defensa y desfasado por estilo. En resumen, Lyles y Poeltl formarían una de las peores parejas interiores de la reanudación en Orlando. Son jugadores de poco brillo y cuyo papel está destinado a facilitar la tarea de las estrellas.

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Incluir a Poeltl en el quinteto, originalmente el pívot de recambio, dejaría huérfana a la segunda unidad de un cinco al uso. Popovich podría usar a Drew Eubanks o Chimezie Metu, pero ninguno de los dos ha demostrado estar listo para aportar a corto plazo en una rotación NBA. Mucho menos Luka Samanic, ala-pívot ofensivo novato que ha pasado prácticamente toda la temporada en la G-League.

La principal opción puede ser pasar por más minutos de small-ball. Durante la temporada, las lesiones físicas han hecho mella en la plantilla y Pops ya ha usado diferentes quintetos de jugadores exteriores. Esta fórmula permitiría a Popovich tener sobre el parqué a varios de sus mejores jugadores, ya que la mayoría se concentran en el perímetro. Mills, White, Keldon Johnson, Belinelli y Gay darían espaciado y ritmo ofensivo.

Aunque las estadísticas avanzadas dicen que los Spurs funcionan mejor cada 100 posesiones sobre el rival con Aldridge en el banquillo, hay que considerar que están en récord negativo y, por lo tanto, LaMarcus acumula muchos minutos de derrotas. La segunda unidad funciona muy bien, aunque claro, disponen de Poeltl como pieza clave a nivel defensivo y de bloqueos, fundamental en su sistema ofensivo.

San Antonio está entre las 10 peores defensas de la 2019-2020 y su ataque no entra en el top 10. La papeleta es complicada para la reanudación de Orlando. Falta calidad en ataque, falta potencia atrás... Forzar el Play-in y ganar a Memphis para meterse en Playoffs aparece como una misión cada vez más irreal.

Que los últimos años en los Spurs son complicados se puede resumir en una gestión, la de DeMarre Carroll. Jugador al que firmaron en verano y que encajaba en el hipotético plan de modernización. Alero defensivo, versátil y cuyo ataque se basa en esperar abierto en el triple. Su contrato era para tres años, apenas tuvo minutos y salió cortado. Incomprensible. Y así funciona la conclusión de la era Popovich, para la que todavía se desconoce fecha final.

La única opción que existe para los Spurs en Orlando es que a nivel ofensivo el equipo compense los problemas atrás. El quinteto abierto con Gay puede incluso forzar al equipo a un grado más de manos y actitud que se echa en falta. Pero, por mucho que hagan, el proyecto todavía necesita una fijación de objetivos a medio plazo. Un plan sobre el que construir el futuro, que a día de hoy es imposible ver entre tanta tempestad en San Antonio.

Las opiniones aquí expresadas no reflejan necesariamente aquellas de la NBA o sus organizaciones.

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