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El liderazgo visionario de Oscar Robertson que empoderó a los atletas y cambió la NBA para siempre

En 2018, Oscar Robertson fue honrado con el Lifetime Achievement Award de la NBA, lo que lo convirtió en el segundo ganador del premio después de Bill Russell, el premiado inaugural en 2017.

En la cancha, Robertson fue especial. Ganó un premio al MVP de la NBA en 1964, seguido de un anillo de campeón en 1971, pero será recordado más que nada por su legendaria temporada 1961-1962, cuando promedió un triple-doble anotando 30 puntos. Durante 55 años, fue el único jugador en la historia de la NBA en promediar un triple-doble.

Fuera de la cancha, se puede argumentar que el impacto de Robertson fue uno de los más importantes en la historia del deporte. En particular, su demanda de 1970 contra la NBA cambió la forma en que la liga y los jugadores hacían negocios, y puso las ruedas en marcha para la era de empoderamiento de los jugadores que vemos hoy.

"Gran parte de lo que soy hoy fue formado por el básquet, mi historia es mucho más que el básquet", dijo Robertson al aceptar el Lifetime Achievement Award en los premios NBA 2018.

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Robertson vs. la NBA

Presentada en 1970, Robertson vs. National Basketball Association fue una demanda colectiva antimonopolio iniciada por 14 demandantes, todos jugadores actuales de la NBA en ese momento. El objetivo principal de la demanda era terminar con la "cláusula de opción", según la cual un jugador estaba vinculado a un equipo hasta que la franquicia quisiera terminar la relación "vendiendo" o "intercambiando" al jugador. Sin embargo, hubo múltiples preocupaciones, incluido el draft de la liga y las restricciones a la agencia libre, que provocaron el litigio.

En el momento de la presentación de la demanda, Robertson era el presidente de la NBPA (Asociación Nacional de Jugadores de Baloncesto), un cargo que asumió cuando los jugadores negros todavía eran una minoría en la liga y uno que desempeñaría hasta su retiro en 1974.

Con la demanda, su misión no era solamente ayudar a los jugadores negros minoritarios en la liga. En cambio, este era un jugador negro que lideraba desde adelante y luchaba por los derechos de todos. El liderazgo de Robertson en una lucha por la libertad que muchos creían que acabaría con la NBA requería un valor notable, especialmente si se considera el color de su piel y el tenso clima racial de la década del 60.

"Siempre admiré su juego, por supuesto, pero lo más admirable de Oscar fue su disposición a hablar", dijo Jerry West, quien fue compañero de Robertson en el legendario equipo de los Juegos Olímpicos de 1960 pero rival en la NBA. "Era mucho más difícil hacer eso en nuestros días, y muy pocos tenían el coraje que tuvo Oscar".

El punto muerto de la justicia, que retrasó la fusión de la liga con la ABA en 1970, finalmente terminó en un acuerdo en 1976. La perspectiva de la fusión, que Robertson creía que reduciría los salarios de los jugadores, también jugó un papel en la presentación de la demanda. La fusión finalmente se llevó a cabo solo unos meses después de que se llegó a un acuerdo en el caso Robertson vs. NBA.

Conocida como la regla de Oscar Robertson, el acuerdo no solo provocó la existencia de la Agencia Libre en la NBA, sino también en los deportes profesionales norteamericanos. Puso a la liga en un camino de crecimiento que muchos nunca imaginaron. Aumentó las ganancias de los jugadores promedio de la NBA, blancos y negros, ya que los equipos tuvieron que ofertar por sus servicios, una gran diferencia con respecto a cómo funcionaba la retención de jugadores en los primeros 30 años de la liga

"Oscar abrió el camino para la agencia libre como la conocemos en la NBA", dijo el comisionado Adam Silver. "Existe una larga tradición en nuestra liga que se remonta a Oscar y otros, incluido Bill Russell, quien habló sobre temas de derechos civiles. Es una cultura que se ha transmitido de generación en generación, y Oscar lideró la lucha".

Desafortunadamente, ninguna pelea viene sin consecuencias. Aunque ha sido honrado, recordado y rendido homenaje por sus esfuerzos en los últimos años, la demanda en realidad afectó la relación de Robertson con la liga.

"Me hubiera gustado tener una mejor relación con la NBA", le dijo Robertson a The Undefeated en 2017. "Realmente descubrí temprano que cuando me involucré con el caso de Oscar Robertson, junto con otros jugadores, eso le dejó algo así como un mal sabor de boca a la NBA. Quizás te digan que no es cierto, pero lo he escuchado de otros muchachos de la liga con los que jugué y algunos después de eso. Creo que realmente les molestaba eso, para ser honesto".

Desde su posición histórica en la década de 1970, el salario promedio de un jugador de la NBA ha aumentado de los 35.000 dólares de entonces a 180 mil una década después, y ahora a 9 millones y medio antes de la pandemia del COVID-19.

Crecer combatiendo el racismo

La voluntad de Robertson de oponerse a la injusticia nació a una edad muy temprana, cuando sus talentos sobrehumanos en el baloncesto le dieron una idea del mundo real.

En 1955, llevó a su escuela secundaria a un récord de 31-1 y al campeonato estatal, el primero para una escuela totalmente negra en la nación. Al año siguiente, los llevó a otro campeonato estatal con un récord invicto de 31-0, convirtiéndose en el primer equipo de Indiana en completar una temporada perfecta. Los actos heroicos le valieron ganar el premio "Mr. Basketball" en 1956.

Robertson con el equipo de Indianapolis Crispus Attucks High School de 1955 (cortesía de nba.com/bucks)

El éxito sin precedentes no protegió a Robertson y al equipo de la discriminación racial. Al final de la ruta del desfile realizado para celebrar el campeonato, el equipo fue llevado a un parque en las afueras del centro para celebrar, mientras que a otros equipos campeonatos de la época se les permitió celebrar en el centro de la ciudad.

"[Los funcionarios] pensaron que los negros iban a destrozar la ciudad", dijo Robertson, "y pensaron que a los blancos no les gustaría".

Después de la secundaria, Robertson se matriculó en la Universidad de Cincinnati. Convertirse en el primer atleta afroamericano en la historia de la universidad le presentó muchos desafíos al intentar liderar un equipo que no pudo aceptar su color de piel. En los viajes por carretera, excluido de los hoteles, a menudo debía alojarse en dormitorios universitarios. "Nunca los perdonaré", le dijo al Indianapolis Star años después.

A pesar de esas adversidades, los tres años de Robertson en Cincinnati se convertieron en una de las mejores carreras de baloncesto universitario de todos los tiempos. Fue el máximo anotador de la NCAA, fue un All-American y fue nombrado Jugador Universitario del Año en cada una de las tres temporadas. Sus logros universitarios fueron tan vastos que en 1998 la Asociación de Escritores de Baloncesto de los Estados Unidos cambió el nombre del trofeo otorgado al Jugador del Año de la División I de la NCAA a "Trofeo Oscar Robertson", un premio que Robertson ganó en cada uno de los dos primeros años de su existencia.

Después del juego

Después de todo por lo que había luchado, Robertson no iba a ser de los que dejaban de luchar solamente porque su carrera como jugador terminó.

Cuando se retiró, trabajó para mejorar las condiciones de vida de los afroamericanos de Indianápolis mediante la construcción de viviendas de precios asequibles.

En 1992, Robertson cofundó la Asociación Nacional de Jugadores Retirados de Baloncesto (NBRPA por sus siglas en inglés), una organización que apoya a los jugadores retirados después de sus carreras deportivas. Se desempeñó como presidente de NBRPA hasta 1998.

Para su trabajo, cualquier cantidad de títulos o premios no harían justicia. Su éxito en la cancha (Novato del Año, 12 veces All-Star, tres veces MVP del Juego de Estrellas, 11 selecciones All-NBA, seis veces líder en asistencias) como el primer "base grande" exitoso de la liga (1,95 metro) ayudó a allanar el camino para jugadores como Magic Johnson y Penny Hardaway.

Fuera de la cancha, el valiente liderazgo de Robertson es una de las principales razones por las que los jugadores de la NBA tienen la voz, la influencia y el empoderamiento general que poseen hoy.

Las opiniones aquí expresadas no reflejan necesariamente aquellas de la NBA o sus organizaciones.

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