Playoffs 2021

NBA Playoffs 2021: la confirmación de Trae Young como joven estrella y líder de los Atlanta Hawks

Un sábado 13 de enero de 2018, la Universidad de Oklahoma recibía a TCU en uno de los duelos de la jornada por la presumible igualdad entre los dos conjuntos. Tras 15 partidos de temporada, los Sooners tan solo habían perdido dos partidos, ¿la razón? Un joven de aparencia enclenque pero explosivo que en pocos encuentros ya se había ganado una fama de que su rango de tiro no conocía límite: Trae Young.

Este se daría a conocer al mundo en aquella velada celebrada en el Lloyd Noble Center con una explosión anotadora histórica que marcaría su percepción general en adelante. Young completaría una auténtica exhibición ofensiva disputando todos los minutos del partido, anotando 43 puntos con 10 triples en 18 intentos en un partido resuelto en prórroga, sucediendo 29 de esos entre la segunda mitad y el suplementario.

"A veces te preguntas, ¿es humano?", diría su compañero Christian James sobre el partido del base.

A partir de aquel momento comenzaron a correr ríos de tinta alrededor de Trae Young. Comparativas con Stephen Curry, proyecciones dentro del Top 3 y la construcción de una figura tan aclamada como detestada por su particular estilo de juego. El recurso del triple sobre bote y el lanzamiento desde larguísimas distancias hizo del base de Oklahoma un proyecto especial a la par que diferente. Esos lanzamientos venían de la necesidad y las limitaciones físicas impuestas por una competición en donde el impacto castiga especialmente a manejadores menudos.

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Con Trae rápidamente quedó claro que nunca iba a haber consenso respecto a su figura. La aparente facilidad con la que lograba anotar desde aquellas latitudes así como la selección de esos lanzamientos le convirtió en diana de aquellos detractores del baloncesto, moderno así como el adaliz de la nueva generación para el bando opuesto. Una lógica que le seguiría en su desembarco en la NBA.

Desde el inicio de su trayectoria Young siempre ha estado en entredicho, comenzando con el traspaso que sucedió en la noche del Draft y que le acompaña cada vez que su nombre es mencionado, pues tan pronto como Luka Doncic fue elegido por Atlanta Hawks en el puesto 3, los Dallas Mavericks acordaron su canje por el producto de Oklahoma.

Casi como su pecado original.

Las historias de Luka y Trae parecen llamadas a seguir caminos paralelos, estando siempre el base de los Hawks un paso por detrás en el escalón social de la liga, casi como teniendo que demostrar continuamente que él también puede llegar a ser uno de los nombres de la nueva generación de jugadores.

El 2021 está siendo el año de Young, su momento de confirmación y de explosión como alguien capaz no solo de marcar las diferencias en un partido sino de ser también un líder, una figura sobre la que cargar el peso de una plantilla. Pero para llegar a este punto, en el que ha colocado a los Hawks en Semifinales de Conferencia por primera vez desde 2016, ha tenido que atravesar su particular proceso de aprendizaje y uno nada sencillo, construyendo un futuro desde 0 y madurando como persona hasta convertirse en la cabeza visible y referencia de una franquicia que aspira a ocupar un puesto de relevancia en un Este tremendamente competitivo.

Su perfil como prospect de instituto no le proyectaba a ser un caso más de one-and-done en college, sino que podía ser alguien cuya evolución y adaptación a la NCAA fuese más lenta, algo que evidentemente no sucedió. Acostumbrado a ganar una y otra vez en Norman North High School, donde acumuló 2.400 puntos, 365 asistencias y 225 robos en tres años, su desembarco en la NBA en un equipo destinado a perder abrió un mundo inexplorado para Young, que en el primer mes de competición ya había perdido más partidos (16) que en toda la temporada anterior en Oklahoma.

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No obstante, su progresión ayudaría al equipo a crecer considerablemente, aupando de paso sus opciones de llevarse el Rookie del Año, algo que acabaría en manos de Doncic, concluyendo el curso con 19 puntos, 8 asistencias y un 32% en triples con los Hawks acabando en una digna 12ª posición del Este. El futuro parecía brillante para equipo y jugador, sin embargo, los dos siguientes cursos los caminos de ambas partes fueron distanciándose cada vez más conforme Young fue elevando más y más su nivel de juego.

Es en este punto en donde empieza a establecerse una peligrosa narrativa sobre Trae. Un gran jugador, un excelente anotador, pero cuyos números estaban vacíos. Como si su enorme capacidad para crear juego, lanzar desde la larga distancia y firmar actuaciones brillantes no tuviera un traslado real al rendimiento del equipo. Como se dijo de Devin Booker, de Julius Randle, de Zach LaVine y de tantos otros.

Ha bastado tener un escenario y unos acompañantes mínimamente competitivos para poder ver finalmente a Young en el lugar que merece estar. Lejos del peligroso limbo de la eterna reconstrucción y más cerca de los puestos que dan acceso a la lucha por el título, el base de los Hawks está probando en esta campaña a todos sus críticos que es algo más que un tirador, algo más que un pasador y, en definitiva, un completador de boxscores.

"Me he preparado durante mucho tiempo para esto. He trabajado muy duro para llegar a esta posición", dijo Young recientemente. "Me he preparado toda mi vida para esta etapa y estos momentos. Para mí, se trata del arduo trabajo que he realizado entre bastidores y que hace más fácil el juego. La preparación es donde comienza todo".

En el transcurso de tres temporadas, el joven de 22 años ha pasado por cuatro etapas muy diferenciadas. La primera de desembarco y adaptación a la competición que fue desde su debut hasta el parón del All-Star de 2019. Más tarde, de explosión fruto de la aclimatación al medio, transcurrida en la segunda mitad de su año rookie donde elevó sus registros a 24,7 puntos, 9,2 asistencias y 35% en triples. El siguiente tramo podría considerarse como de estallido estadístico a todos los niveles fruto de un sistema y un uso ofensivo que fomentaba eso y cuya consecuencia fue su primera elección en el All-Star. Por último, la fase actual en la que nos encontramos, donde Young ha demostrado haber madurado enormemente en favor del bien colectivo, asumiendo un rol más organizativo y no tan ejecutor para poder nutrir por igual a todos sus compañeros.

El base de los Hawks ha sacrificado un buen número de sus lanzamientos desde el triple en este curso, pasando de 9,5 intentos en 2020 a tan solo 6,3 en 2021, y bajando de 29,6 puntos a 25,3 por noche. ¿La recompensa? Un balance de 41-31 y un 5º puesto en el Este que ha acabado por convertirse en un pase a Semifinales de Conferencia.

"Es el tipo que controla todo. Está mostrando un crecimiento administrando y dirigiendo un equipo. Está demostrando confianza y dándole la pelota a Bogdanovic para obtener ventaja del resto, involucrando a esos muchachos", declaró Nate McMillan, un técnico que ha sabido en el corto tiempo que lleva ganarse la confianza del base. "Está mostrando crecimiento en su juego, manejando y entendiendo lo que necesita hacer en la cancha. Mantiene a todos esos muchachos involucrados sin dejar de ser agresivo, y está haciendo buenas lecturas".

"Me encanta comenzar el partido involucrando a todos y tratando de que todos tomen parte, para que todos tengan una buena sensación y un buen ritmo al comenzar", contó Trae Young tras un encuentro de Fase Regular. "A medida que avanza el partido, todo el mundo está conectado y ya ha tocado el balón, así que todo el mundo se siente bien. A medida que avanza, voy siendo más agresivo. Mis compañeros de equipo me preguntan y me dicen que sea más agresivo a medida que avanza el encuentro. Funciona en ambos sentidos".

El techo de Young como base pasa inexorablemente por la reducción de sus pérdidas de balón en la ejecución de los pases, terminando en el Top 5 en sus tres temporadas en la NBA, así como un uso más eficiente del lanzamiento exterior, un recurso clave en su juego pero que todavía no ha alcanzado a tener una selección de tiro acorde a su talento.

"Está en el tercer año en la liga y ya está mostrando algo que los grandes han probado antes que él", aseguró su compañero Bogdan Bogdanovic, con quien ha establecido una fantástica relación dentro y fuera de pista. "Si miras la historia y analizas a aquellos que han estado en la liga, Trae está siendo bastante paciente y el tiempo lo demostrará. Es un competidor. Le gusta cuando la gente duda de él. Él usa eso como energía para motivarse a sí mismo, y es bastante bueno en eso".

"Cuando tienes a un tipo que puede encontrar los espacios abiertos, los ve y puede hacer esos pases, hace que todo sea más fácil", dijo John Collins. "Siento que la defensa tiene que respetarte y jugar contigo cuando tienes a un tipo que puede hacer todas esas jugadas. Trae es un creador de juego de élite, como todos sabemos. Ya estoy un poco acostumbrado, pero no lo doy por sentado".

Su confirmación como líder de los Hawks en medio de los Playoffs ha sido simultánea al nacimiento de su figura como villano y no en un escenario cualquiera, sino en el Madison Square Garden, La Meca del baloncesto. Tan pronto como debutó en la postemporada, Young logró hacer algo al alcance de muy pocos pues fue capaz de encender y silenciar en un mismo encuentro al estadio neoyorquino con una actuación de apertura de 32 puntos, 7 rebotes y 10 asistencias, concluyendo con un game winner y un gesto retador a la grada. Apenas el inicio de una serie sensacional, en la que dominó todas las facetas del juego para promediar 29,2 puntos (44,1% campo), 2,8 rebotes y 9,8 asistencias, con el detalle de haber bajado sus pérdidas respecto a la Fase Regular (de 4,1 a 3,0).

"Nunca había escuchado un edificio tan ruidoso como el Garden después de ese disparo", declaró Tom Thibodeau, alguien que ha vivido un buen número de experiencias de Playoffs en Nueva York.

El camino de los Hawks en esta temporada es una incógnita teniendo en cuenta la entidad del rival (ahora toca Philadelphia 76ers), pero el futuro de Trae Young parece más brillante que nunca, iniciando la quinta etapa de su corta trayectoria y mandando un mensaje contundente a todos aquellos que dudaban de su perfil y figura. Ice Trae es el base del futuro y esto solo acaba de comenzar.

Las opiniones aquí expresadas no reflejan necesariamente aquellas de la NBA o sus organizaciones.

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