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Denver Nuggets

Nuggets vs Pistons: El partido con mayor anotación de la historia de la NBA

Corría el año 1983, Magic Johnson acababa de caer en las Finales ante los Philadelphia 76ers de Moses Malone y Julius Erving, a Michael Jordan le quedaba un año para llegar a la NBA y los Nuggets estaban a la cabeza de la vanguardia baloncestísitca.

Liderados por Alex English y dirigidos por Doug Moe desde los banquillos marcaron la época de los años 80 por su estilo rápido, posesiones cortas y partidos de alta anotación.

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Por otro lado los Pistons de Chuck Daly, más conservador, pero con un elenco de anotadores como Isiah Thomas, Kelly Tripucka o Bill Laimbeer que unido a su cuestionable estilo defensivo llevaron una forma de entender el baloncesto hasta varias Finales con dos títulos en 1989 y 1990.

Un 13 de diciembre de 1983 los Pistons visitaban Denver, un equipo con el mismo récord que ellos (11-12) y con la necesidad imperiosa de ganar. El nuevo entrenador Daly todavía estaba haciéndose con las riendas de un equipo que había disfrutado de los Playoff el año anterior sin mucho éxito y que aspiraba a todo con un equipo joven y duro. Los Nuggets venían siendo un peligroso equipo en ataque con el mencionado English que venía promediando más de 24 puntos por encuentro y hacía dos noches le había endosado 31 a los Nets.

Ese partido pasaría a la historia por muchos motivos. Uno de ellos sería el resultado: 186 a 184 favorable a los Pistons. Esto supondría el partido con mayor anotación de un equipo y en total de toda la historia de la NBA hasta ese momento y que perdura hoy en día. Este encuentro superaría al Celtics-Lakers de 1959 que finalizó 173-139, una hazaña que si la valoramos en su contexto tiene más valor al carecer de línea de tres puntos.

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Otro de los motivos por los que siempre se recordará este enfrentamiento es por la altísima anotación de una leyenda como Isiah Thomas que consiguió 47 puntos, una marca que jamás superaría en el resto de su carrera. Además, Kiki Vandeweghe anotaría 51 e English 47. Todo ello con 3 prórrogas, superando así a partidos con mayor número de periodos extra pero mucha menos anotación.

Para contextualizar, en 2017 los Hawks y Knicks se fueron a 4 prórrogas y anotaron un total de 281 puntos, casi 100 puntos menos con 5 minutos más de juego y 34 años de diferencia. Este récord responde a un momento histórico y a un personaje, Doug Moe, obsesionado por la anotación y romper todos los récords relativos a los puntos que pudisen ser realizables.

En definitiva, un encuentro inolvidable que revisionar y disfrutar como la mayor exhibición anotadora que jamás se ha visto. ¿Será otro récord imposible de batir?

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